La mejor saga de videojuegos jamás creada se debe a la suerte. Corría el año 1987 y la compañía Square Co LTD. no las tenía todas consigo y estaba al borde de la bancarrota. Pero en un último aliento consiguieron sacar un juego al que llamaron ファイナルファンタジー (Final Fantasy), puesto que después de dicho juego no habría nada más al desaparecer la empresa.
Sin embargo,por uno de esos avatares del destino, el juego se convirtió en record de ventas y consiguió sacar a flote a la compañía.
Cada juego FF puede considerarse como un juego independiente, ya que no hay un mismo hilo conductor. Pero el trasfondo de la historia es en todos los casos semejante: un mundo en el que habitan humanos y otras razas, donde conviven la magia y la tecnología. Por ejemplo en el FFVI la magia ha sido erradicada del mundo, mientras que en el FFX ocurre lo contrario: es la tecnología lo que se ha erradicado. También en muchos FF coinciden los nombres de los personajes, excepto los personajes míticos como Cloud, Sephirot.
Yo me enganché a la saga Final Fantasy hacia 1994, con un juego llamado Final Fantasy Legend III, que estaba hecho para Gameboy. Al principio he de reconocer que me pareció una porquería, tenía un libro enorme de instrucciones y estaba todo en inglés, pero poco después empecé a engancharme a la historia: unos chicos que habían sido enviados al pasado para salvar al mundo y en primer lugar tenían que recuperar una serie de piezas de una nave para poder moverse por el tiempo y por distintas dimensiones para cerrar el vórtice de entrada de monstruos de otras dimensiones.
Después tuve que esperar hasta comprarme (con mi dinero) la play2. Entonces me compré sin pensármelo el Final Fantasy X. Toda una delicia para los sentidos. Con una historia que va dando giros constantemente y que llegó a emocionarme. En este caso un chico es absorbido por un monstruo llamado Shin, y le manda 1000 años al futuro, donde no queda rastro de la tecnología. Las máquinas desaparecieron tras una larga guerra y ahora Shin destruye todo lo que se encuentra a su paso. La única esperanza de la humanidad, al no poder usar tecnología, es derrotar a Shin invocando un eón supremo, un ente capáz de derrotarlo. Para ello los invocadores deben hacer un camino de peregrinaje a la ciudad de Zanarkand, donde aprenderán a invocar al eón supremo. Poco después salió una continuación de la historia, Final Fantasy X-2. Cuenta la historia de la invocadora Yuna después de derrotar a Shin. Este último juego fue realizado después de que Square se uniera a Enix, en mi opinión el peor error de la compañía, pues se ha perdido mucho del encanto de los primero Final Fantasy.
Las historias de los Final Fantasy están muy elaboradas y tienen muchos giros argumentales. Lástima que no haya un "modo película", porque he de decir que a veces acabas cansado de las peleas aleatorias, que son necesarias para subir de nivel pero a veces cansan, sobre todo cuando ya tienes un nivel considerable. Además, después de casi 100 horas de juego no te apetece volver a jugar (por lo menos en mucho tiempo) teniendo en cuenta que vas a tener que pasar horas muertas peleando.
Un aspecto que han cuidado mucho en estas sagas es el apartado sonoro. La banda sonora de los Final Fantasy es simplemente impresionante. Lástima que sólo las saquen a la venta en Japón. El Final Fantasy III Legend exprimía al máximo la capacidad de sonido de la Gameboy, pero es que la del Final Fantasy X ya utilizaba sonido Dolby Digital.