viernes, 22 de mayo de 2009

A vueltas con el idioma

Siempre he pensado que el lenguaje es algo para comunicar. Comunicas sentimientos, deseos, pensamientos, ideas... El idioma es un reflejo de la persona que habla. Por tanto me hace mucha gracia todas estas asociaciones (feministas, ¡que raro!) que tildan al idioma de machista por connotaciones como: zorro (persona lista) y zorra (puta).
Decir que el idioma es machista es como decir que el idioma es triste, idealista o alegre. Esa característica no pertenece al idioma, sino al hablante. Pero la estupidez de estas personas (además muchas de ellas unidas a la política) llega aún más allá, tratando de legislar sobre el lenguaje para inventarse palabras nuevas. A saber: jueza, albañila, jóvena... Que yo sepa no existe la palabra juezo, albañilo o jóveno. Esas palabras son neutras y el género lo da el artículo: el/la juez, el/la albañil, el/la joven.

Muchos no os daréis cuenta de la barbaridad que están intentando promover (la estupidez de los políticos es infinita). Por ello os pongo algunos ejemplos que se darían si en vez de una asociación feminista fuera machista:
  • El persono, los personos: cuando se hable de alguien de género másculino se usará en lugar de "la persona"
  • El palabro, los palabros: para las palabras de género masculino
  • El mascoto, los mascotos: animales que son emblemas de equipos, eventos deportivos y culturales, siempre que sea de género masculino
  • El unidado, los unidados: en contraposición a la unidad
  • Profesiones tales como: astronauto, electricisto, deportisto (futbolisto, baloncestisto, ciclisto, atleto, gimnasto...), pianisto, baterio de un grupo, guitarristo...
Bueno, esto es suficiente como ejemplo de lo que quería explicar. El idioma no es machista, racista, triste... esas características son de la persona que lo utiliza y se vale del idioma para expresarlo

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